Lana teñida
con historia
Cada madeja nace en Caleu. Tintes naturales y artificiales, con trazabilidad completa desde la fibra hasta tus manos.
Nuestra Historia: El Origen en el Corazón del Cerro
¡Hola! Soy Vanesa Vidal Pérez. Mi historia con la lana comenzó en Caleu, un rincón entre la Región Metropolitana y la Quinta Región, donde la naturaleza dicta el ritmo de vida.
Familia de Cerro nació de una búsqueda personal y maternal. Mientras buscaba alternativas ecológicas para mi bebé, descubrí las increíbles propiedades de la lana merino lanolizada. Lo que comenzó como un cobertor para pañales, se convirtió en una pasión al comprobar sus beneficios: es un material impermeable, hipoalergénico, termorregulador y antibacterial. Además, es maravillosamente práctico: requiere pocos lavados, ya que basta con ventilar la prenda para eliminar olores y renovar su frescura.
De la Necesidad a la Pasión por el Color
Al ver los beneficios de esta fibra, sentí la necesidad de compartirla. Comencé creando pantuflas, pero pronto el color me llamó: empecé a teñir mis propias lanas y, desde ese momento, no pude parar. Hoy cuento con más de siete años de experiencia experimentando con tintes naturales y anilinas, perfeccionando el arte de darle vida a la fibra.
Me apasiona ver cómo la gente se sorprende al descubrir que un producto tradicional puede ser la clave para un hogar más sustentable y consciente del medioambiente.
Un Proyecto con Propósito Familiar
Aunque yo estoy al frente de las tinturas y el diseño, este emprendimiento es el reflejo de mi familia. Mi pareja es mi mayor apoyo; su curiosidad por cada nuevo producto y su aliento en los momentos difíciles son el motor que mantiene viva esta llama.
Familia de Cerro se llama así porque es un proceso compartido, nacido desde mi útero pero impulsado por el deseo de dejar un mundo mejor para mis hijos.
Conoce cómo teñimosCompromiso y Consciencia
Sabemos que vivimos en una zona afectada por la sequía, por lo que la responsabilidad ambiental no es una opción, sino una promesa. Cuidamos cada etapa del proceso:
- Trazabilidad: Compras conscientes que aseguran el bienestar animal.
- Gestión del Agua: Optimización del recurso hídrico en cada teñido.
- Respeto al Entorno: Procesos lentos y pensados para durar.
Te invito a sumarte a este mundo natural y a llevar a tu hogar una pieza de lana cargada de historia, cuidado y amor por la tierra.
El proceso es parte de la pieza
Cada madeja pasa por un método elegido a propósito. Aquí te contamos cómo funciona nuestra alquimia — y por qué importa.
La fibra se sumerge completamente en el baño de tinte con mordentado directo. El resultado es un color uniforme y profundo a lo largo de toda la madeja, ideal para destacar texturas de puntos.
La madeja se sumerge parcialmente, rotando su posición de forma milimétrica durante el baño. Así se obtienen degradés orgánicos y transiciones de color suaves e irrepetibles.
La base se tiñe con un nivel de agua mínimo y sobre la fibra húmeda se aplican pequeñas salpicaduras de anilina pura. El vapor directo fija cada mota de color para crear pequeños destellos en el tejido.
Requiere un premordentado minucioso de una noche. Se pinta de forma directa con pincel sobre la madeja completamente extendida; luego se envuelve y se cocina al vapor para fijar la intensidad de los trazos.
Se preparan amarras estructurales sobre la madeja cruda antes de ir a un primer baño sólido oscuro. Al soltar los nudos, las zonas reservadas se vuelven a teñir a mano con un color limpio, creando contrastes gráficos.
Nuevos colores
Los últimos seis colores teñidos a mano en Caleu. Mientras alcancen las madejas.






